La realidad aparte

Llevo toda una vida en una búsqueda interna. Si algo tienen los hilos de mi cabeza es curiosidad.

Hoy me animo a repartir como cartero algunas reflexiones que he ido recolectando en el camino. Mi breve manifiesto está hecho de confrontación, mucha observación, momentos de dolor, miedo, de una alegría que a veces se desborda y, sobretodo, de mucho trabajo de terapia personal.

Con humildad aclaro que este es sólo mi relato, no pretende ser el tuyo y no debe leerse como un manual mecánico o una pregunta algebraica con fórmula aplicada y un resultado único, exacto e igual. Ahí les va:

a) El amor es el nivel de consciencia mas alto y gran parte de la química y física a nivel mental, material y espiritual. Crea un campo magnético cuyas ondas se reflejan con todos los organismos, ajenos y similares, y con toda la naturaleza viva y muerta. Es energía que se mueve y se proyecta.

b) Cuando las ondas encuentran frecuencias de similar naturaleza e intensidad, el campo se expande como una red. Sólo crece. Si la energía encuentra polos opuestos se contrae y pierde conexión. Cuando nos encontramos y conectamos, se construye otra realidad. Hay varias realidades apartes y niveles de consciencia. Cada quien construye su realidad.

c) Por eso el amor es el mensaje más escuchado, dicho y escrito por tantas mentes brillantes desde hace mucho tiempo: en tradiciones orales, en la música, el arte, la literatura y los textos sagrados de diferentes pueblos.

d) Por nombrar sólo algunas ideas, ahí están John Lennon, Buda, Bob Marley, George Harrison, Martin Luther King, Gustavo Cerati, Carl Sagan, mi Tía Maruja, Einstein, Pink Floyd, mi abuela paterna, Mahoma, Tolkien, Star Wars, el Jesús histórico, María Sabina, Castaneda, Grinberg, la yoga, los chamanes, «marakames», las abuelas mayas, los «hmenes», los monjes tibetanos y las reflexiones de varios filósofos, poetas y cineastas.

e) Cursilería aparte, donde hay amor no hay miedo. Sin miedo hay menos incertidumbre y ansiedad. Se abren puertas y oportunidades, entras en un estado recíproco de abundancia. Hay un estado de paz física y mental. De gozo, algarabía y regocijo. Suben las endorfinas.

f) Por eso conectamos con perros, mares, ballenas, parejas, familiares, amigos, gatos, amantes, plantas, bosques, volcanes, el fuego, el agua, el humo, los vientos y cada átomo que nos rodea.

g) Ayudará leer, viajar y meditar. Ayudará estudiar ciencia, historia y filosofía. Ayudará ir a terapia y también recordar a las y los que ya no están. Ayudará un viaje de iniciación, la exploración sensorial, el silencio, la conversación con los otros y la tolerancia. Ayudará el perdón y hacer lo que te gusta. Reír, científicamente, ayuda.

h) Si se practica amar con más frecuencia, la vida tendrá otro significado y estaremos en otro nivel de conciencia. Entenderemos nuestro breve paso por esta tierra y el verdadero valor de ser y estar. Abriremos y cerraremos ciclos, multiplicaremos dicha energía y quizás rocemos el velo de la eternidad.

i) Deseo que conectes con otros campos de conciencia, que conectes contigo y con lo diferente. Que lo hagas de manera consciente. Que vuelvas a meditar y que hagas tierra. Que te conozcas y sepas quién eres. Que elijas el amor para construir otra realidad. La realidad aparte.

Fuentes:

TVE / El sol de media noche

Mi Cáncer, un regalo con envoltura extravagante/ Maruja Cándano y Gerardo Cándano

Las enseñanzas de Don Carlos/ Victor Sánchez