La Francia africana

Hay quienes piensan que la victoria de Francia en el Mundial es la victoria de los migrantes en todo el mundo. Para muchos, lo que lograron los jóvenes franceses representa la victoria de la diversidad ante el rechazo por lo diferente. Es la victoria de la pasión por encima de las diferencias políticas, étnicas, religiosas y geográficas. Es el triunfo de la inclusión sobre los prejuicios; el triunfo de la interculturalidad. Para muchos, la victoria de los ciudadanos franceses es la victoria de la entrega, el esfuerzo, el trabajo y el coraje por encima de la raza y el lugar de origen. Es la victoria que trasciende sin hacer distinción por el color de la piel. 

Los datos señalan que más del 70% de esta tribu francesa que ahora es campeona del mundo tiene un historial estrechamente vinculado con la migración. Son 15 los jugadores que tienen ascendencia africana y 7 los que tienen un origen musulmán. Samuel Umtiti nació en Camerún. Paul Pogba es hijo de padres de Guinea. Kylian Mbappé tiene madre argelina y padre camerunés. La madre de Blaise Matuidi es del Congo y su padre de Angola. N’Golo Kanté es hijo de padres de Mali y Corentin Tolisso pudo haber representado a Togo. Y sin mencionar todos los casos, los padres de Benjamin Mendy son de Senegal. 

Lo cierto es que la Francia campeona del mundo es una Francia de hijos de migrantes que atravesaron el mediterráneo para buscar un mejor futuro o para huir de la guerra. La Francia campeona del mundo, se dio cuenta que sus diferencias podían sumar y formaron un grupo exitoso en búsqueda de un destino común.

Siguiendo este hilo conductor, existen varios casos en donde la migración ha traído resultados positivos en los últimos años. Por dar un ejemplo, el 50% de las empresas de Silicon Valley tiene dueños foráneos. Empresas “unicornio” como Google, E-Bay, Uber, PayPal y Yahoo fueron creadas por migrantes y el 70% de sus trabajadores foráneos tienen puestos gerenciales. También, desde el año 2000 el 40% de los premios Nobel en Estados Unidos han sido entregados a migrantes que radican en ese país y el 50% de las personas con un doctorado son personas nacidas en el extranjero. Esto, sin contar mentes brillantes de generaciones pasadas de exiliados y refugiados de guerra.

En el caso de Europa, son muchos los especialistas que coinciden que la migración trae un impacto positivo en el crecimiento económico de los países. Contrario a lo que se pensaría, muchos sostienen que los migrantes generan nuevas fuentes de empleo y contribuyen de manera significativa en la recaudación de impuestos y que a veces aportan más de lo que reciben. Según el Banco Mundial, si creciera la migración, podría crecer la fuerza de trabajo en los países desarrollados y habría crecimiento. Tan sólo en el Reino Unido, el 15% del crecimiento económico anual depende de los migrantes.

Como diría Ian Goldin, un reconocido catedrático de la Universidad de Oxford: “La migración siempre ha sido uno de los principales motores del progreso y el dinamismo humano”. Y si dejamos la economía y volvemos al futbol, sin la migración no existirían los equipos actuales de Francia, Inglaterra, Bélgica, Croacia y Rusia.

Sin embargo, también existen voces en contra de los migrantes y los refugiados de guerra. Hay quienes piensan que estos no hacen un esfuerzo por adaptarse a su nueva residencia y que son los causantes del alza en los índices de delincuencia e inseguridad. Para ellos, la mayoría de los los migrantes son criminales, ladrones y también violadores. Estas mismas voces aseguran que los migrantes le roban oportunidades de trabajo a los locales y abaratan los sueldos del mercado laboral.  Muchos afirman que estas familias se adueñan de los servicios y las prestaciones del seguro social y son muchos los que quieren que se vayan.

Algunos más de extrema derecha, aseguran que los migrantes degradan la identidad nacional de su país. El odio y el rechazo contra lo diferente es real; la xenofobia y el racismo siguen existiendo.

Yo soy de los que piensa que la migración es una realidad de nuestros tiempos y es parte del sistema económico liberal y globalizado en el que vivimos. Creo que las causas profundas de la migración fueron consecuencias de las mismas decisiones de los países desarrollados y que los grandes intereses de los países que se llaman potencias han originado gran parte de las guerras. Al ser una realidad, creo que como sociedad debemos abrazar el tema y tratar de ver todas las oportunidades que se pueden abrir al coexistir. No tenemos que comulgar en ideas y en creencias, pero sí podemos vivir juntos y ver como fortalezas nuestras diferencias. Juntos podemos crecer. 

Creo que esta Francia que es campeona del mundo, nos dejó a todos esa lección. 

Fuentes:

15 Charts Explaining Why Immigration is Good For Innovation/ Venngage/ 2017

How immigration has changed the world – for the better/ World Economic Forum/ 2016

The 5 Best Arguments Against Immigration—and Why They’re Wrong/ Reason/ 2018