«Funky» Belize!

Belize es un fascinante sueño «funky» y caribeño. Es un país que vive en otro tiempo y otro ritmo, huele a coco y rebelión. Y con estas chicas y chicos, el viaje no pudo haber sido mejor.

Vaya mezcla de colinas verdes, arena blanca, islas paradisiacas, manglares, dunas, manta rayas, iguanas, fragatas y su famoso ron. Es otro Caribe, uno mucho más salvaje, auténtico y «roots».

Aquí se vive lento, se escucha mucho «reggae» y se vive «Anda De Wata». Su filosofía es muy simple: no hay prisa, «Go Slow».

Logró su independencia del imperio británico en 1981 y tiene una valiente ascendencia africana, maya y mestiza. El idioma oficial es el inglés pero como símbolo de resistencia se habla «crioll».

Presume el segundo arrecife más grande del mundo y ofrece al menos tres ecosistemas, entre los cayos, las dunas, las selvas bajas y altas, los humedales y las sabanas. Es refugio de 1,200 especies de aves residentes y migratorias y brilla por su inmensa fauna marina.

Yo le tengo un amor infinito al «tucán real», la «raya águila», la «iguana verde», el «tiburón nodriza», el manatí, los caracoles, el «pez payaso», las tortugas «carey» y el famoso «tarpon».

Su cerveza nacional es la querida «Belikin» y es la tierra de la legendaria salsa «Marie Sharps». Aquí se saborea el «rice & beans», la leche de coco, el «Jerk Style Chicken», la langosta y el mítico «Rum Punch».

Es un lugar muy especial y un pueblo caribeño del mundo. Un país que mezcla culturas de norte a sur y al que siempre da gusto volver. En Belize siempre encuentro risas, «buena onda» y mucho amor.

Haberlo recorrido con estos 19 viajeras y viajeros fue una travesía refrescante, desafiante y muy divertida. El buen tiempo nos acompañó y yo ya llevo tatuado Belize 🇧🇿 en mi corazón.